sobre mí

Si tanta inteligencia artificial ya te satura y necesitas reconciliarte con tu lado humano, me alegra decirte que no estás solo. Eres más que bienvenido.

fotografía

Una imagen vale más que mil palabras, dicen. Para mí, encierra historias, momentos, recuerdos. Y me parece mágico. Ser capaz de contar tanto con tan poco no está al alcance de cualquiera.

Pero con el tiempo, todo se ha vuelto más fácil, más sencillo y artificial. Y eso nos está haciendo un poco más tontos —menos humanos—; por eso quiero volver a los orígenes, quiero sentir esa libertad de crear algo con mis propias manos, transmitir lo que siento sin ayudarme de la tecnología… Solo mi cámara analógica, rollos de carrete y mi oxidada mirada. Nada más —y nada menos.

escritura

Desde bien pequeño la palabra me ha fascinado. Me parece increíble cómo un puñado de letras son capaces de crear infinitas historias… ¡Y todo valiéndote únicamente de la imaginación! ¿Puede haber algo más mágico que eso?

Durante un tiempo hasta llegué a trabajar con ellas, aunque pueda sonar impensable en estos días. Y me encantaba, no lo voy a negar, aunque también me generaba miedo, respeto. Me hacía sentir vivo. Y lo echo de menos. Mucho. Así que, aquí estoy de nuevo, dispuesto a dejar de lado los algoritmos y los datos, y centrarme en lo que nos hace únicos, diferentes. Humanos.

este sitio

apulso es un espacio donde compartir fotografías y textos. No hay comentarios, no hay métricas, no hay analytics. Solo palabras e imágenes. Nace como un refugio a la tormenta digital que azota allá fuera.

El nombre viene del latín “a pulsu”, que significa “por impulso”. Me pareció apropiado para un sitio sobre fotografía analógica, donde cada disparo es un pequeño impulso, una decisión irreversible. Donde cada palabra, cada idea, nace de la experiencia, de la imaginación; de algo que está vivo, late. Tiene pulso.